La línea imaginaria


La línea imaginaria
que divide tus horas de mis horas
se está haciendo tan grande
que para recordarte
he rebuscado archivos
para encontrar el selfie
que nos hicimos juntos.
Y a pesar de que entonces
nuestros ojos curiosos
se habían encontrado
con la voracidad de una pasión posible,
debajo de la niebla
sólo se ven dos rostros deslucidos.
La línea imaginaria
que divide tus horas de mis horas
devora los recuerdos y las fotografías.



De "Mis dedos anárquicos"

Montse Grao.  Edita "La Casa de Zitas"

La ciudad


La ciudad amanece dormida,
no hay bosques en las calles
ni sangre en el asfalto,
las máquinas metálicas,
con bestiales rugidos,
desdibujan el silencio nocturno
y enturbian la quietud de las pestañas
de  zombis caminando a toque de semáforo.
Es un día cualquiera,
pudiera ser un lunes,
porque el parque vacío
aún tiene en su regazo los juegos de los niños,
montones de colillas,
y el sello inconfundible que dejan los amantes
en un río de besos, de caricias y sexo.



De "Mis dedos anárquicos"

Montse Grao. Edita "La Casa de Zitas"

MUERTOS



Hay muertos,
miles de muertos,
millones...
En los parques,
en las aceras
y en los hospitales.
Todo se llena de muerte
sudor y calimocho.
Las noticias son muerte,
muerte contranatura,
por hambre y por sed de justicia.
Muerte inmoral,
carente de principios.
¡Muerte!

Sólo un grito en la calle,
miles de gritos,
millones...
desesperados contra tanta muerte.

Y al final
                Una fosa común.


De "Mis dedos anárquicos"
Montse Grao.  Edita "La Casa de Zitas"


repetido

ZIG-ZAG




Por un lado la vida
me enseña los caminos explorados
para pisar con fuerza
y encontrar esa luz
que devuelve a las cosas la cordura.
Por otro lado el miedo
desdibuja el sendero
que nunca he recorrido.
Me deslizo entre brumas y el silencio
me envuelve en su locura.
Dos pasos adelante
y regresan los recuerdos.

Sé que estoy bien y luego,
otra vez esa angustia
que presiona el cerebro.

En un zigzag de vértigo
me pierdo con las dudas

De "Mis dedos anárquicos"
Montse Grao- Edita: La Casa de Zitas.


repetido

De tanto caminar




De tanto caminar
entre piedras y desiertos baldíos
cerré mi corazón.
Lacrado para siempre
descuidé mis alarmas,
y tan tranquila estaba
que fui feliz conmigo.
De repente unos ojos,
una risa al descuido
y un sueño que despierta.
¡Ay, pero eres tabú!
¡Un cuadro peligroso!
¡Una esquirla en el viento!.

Antes de que me encuentre
desescombrando el aire,
regreso a mi letargo, amigo mío.

De "Mis dedos anárquicos"
Montse Grao. Edita "La Casa de Zitas"

Suavizante




No uso suavizante.
Un enorme prurito
apareció en mi piel a modo de tatuaje.
Un tatuaje asesino que intentó fumigar
la escasez de cordura que me queda
con el arma letal de los picores.
El perfume dulzón del suavizante
me provoca jaquecas,
andares inconexos
y una náusea inconclusa.
Y no, no uso suavizante,
será por lo que dicen que soy áspera,
será por lo que digo
que a mis años ya no lo necesito.



De "Mis Dedos Anárquicos"
Montse Grao. Edita. "La Casa de Zitas"