Para Javier Gm porque su poesía alcanza más allá de los tejados.
Ya, ya pasó,
subiste al cielo en desaliento,
te lo avisé, que conste,
Cuando pudiste respirar
no encontraste nada parecido
a lo que prometen los catecismos.
Era un cielo similar
a infiernos imaginarios
que te condenan
por los pecados que cometes,
que cometemos todos.
Un poco más arriba
una ventana dibuja
las Torres del Pilar
iluminando los tejados sin gatos.
En la puerta no hay sampedros
con llaves imposibles.
Ya dentro de la estancia
el poeta se desnuda de palabras
que los ziteros absorbemos
sin piedad.
Anoche nos lo bebimos todo,
tus versos, tu risa, tu locura
y un llanto simulado
que planea ironías.
Había tanta sed
que no quedó una gota de vino.
Ese es el catecismo
de la Casa de Zitas,
mientras alimentamos nuestros egos
con la generosidad de los poetas.
Anoche te absorbimos y tú
tú nos abduciste.
                               ¿Te enteraste?


6 de abril de 2014

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