Muertos...
hay muertos;
miles de muertos,
millones...
En los parques,
en las aceras
y en los hospitales.
Todo se llena de muerte
sudor y calimocho.
Las noticias son muerte,
muerte contranatura,
por hambre y por sed de justicia.
Muerte inmoral,
carente de principios.
¡Muerte!

Sólo un  grito en la calle,
miles de gritos,
millones...
desesperados contra tanta muerte.

Al final
           una fosa común.




Montse Grao.


¡Qué  extraño!
Veo tú número y no cojo el teléfono.
Así, una,  dos y hasta  diez veces,
un día, tres y más.
Al fin respondo...
Que tu nunca me llamas
en horas de rutina,
no vayan a pillarte.
Charlamos, nos reímos,
decimos bagatelas
sin hacernos preguntas.
Son las diez de la noche.
¡Qué extraño!.
Llamaste ¿para qué?

Montse Grao