Cuando...
















Cuando todo parece

dormido y olvidado,

cuando los sueños se pierden en el aire;

cuando la vida pasa

sin sentirla en tus manos,

cuando todo son sombras,

cuando la risa encuentra

sentido en otros labios,

cuando tus ojos pierden

el brillo por el llanto,

a veces, esa música

que un día fue tan tuya,

te saca del letargo,

y una playa de luces

se extiende hacia tus manos.



LA CASA DE ZITAS


Lo que en un momento fue para mí una utopía sembrada de dudas, poco a poco fue creciendo junto a mi incertidumbre.
De la duda pasé a la apatía más absoluta, más me dejé llevar por los aconteceres, de la apatía pasé al interés y del interés a la ilusión.
La casa de zitas ya no es un proyecto, es una realidad y esta realidad lleva aparejado un trabajo tangible de un grupo heterógeneo dedicado a las artes.
Pronto tendremos nuestra sede social, allí donde la ventana roja, pero antes hemos de pintar las paredes con los sueños que cada uno de nosotros llevamos en nuestras mochilas.
Por ahora las reuniones son semanales. ¿Dónde? en un bar del casco viejo, no digo más. Hablamos de ideas, de trabajo y sobre todo del color de las ilusiones que son muchas.
Avisaremos de la inauguración.
Desde hace algún tiempo,
al pasar por el puente
no brotan los poemas de mi piel.
Seguro que, en este estado
de impavidez supina,
pasan de mí las musas.
Y por eso los sueños,
cansados de mi triste compañía.
se ahogan en el río.
Quizá nunca he soñado,
tal vez se desdibujan en silencio
fundiéndose en el aire,
volátiles los versos.

Víctor Manuel - Soy un corazón tendido al sol


Así soy...