LA CASA DE ZITAS


Lo que en un momento fue para mí una utopía sembrada de dudas, poco a poco fue creciendo junto a mi incertidumbre.
De la duda pasé a la apatía más absoluta, más me dejé llevar por los aconteceres, de la apatía pasé al interés y del interés a la ilusión.
La casa de zitas ya no es un proyecto, es una realidad y esta realidad lleva aparejado un trabajo tangible de un grupo heterógeneo dedicado a las artes.
Pronto tendremos nuestra sede social, allí donde la ventana roja, pero antes hemos de pintar las paredes con los sueños que cada uno de nosotros llevamos en nuestras mochilas.
Por ahora las reuniones son semanales. ¿Dónde? en un bar del casco viejo, no digo más. Hablamos de ideas, de trabajo y sobre todo del color de las ilusiones que son muchas.
Avisaremos de la inauguración.

2 comentarios:

  1. Hola Montse. Una casa con los cimientos agarrados a tierra firme, como las de siempre. Un tejado mirando al cielo de los artistas, ensoñando. Un beso
    Esther

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  2. Enhorabuena por este magnífico proyecto, me encontré un día con Sagrario y ya me explicó lo de vuestra casa de Zitas, espero acudir a alguna zita cuando me invitéis.

    Besos

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